Personas inventadas, frutos de nuestras propias expectativas e idealizaciones, quienes encima obran de apaticos e indiferentes. Llegando incluso a fastidiar; hiriendo nuestro tan exaltado narcisismo, dejando el sabor de la guerra nunca llevada a cabo y en la espera de entrar al campo de batalla sin apuros, con la frente en alto, solo porque asi ha sido siempre.
Que no nos tornemos obsesivos ( aunque ya no distemos tanto de serlo), menos aun que este sentir se transforme en amor, solo porque no ha sido correspondido.
Este delirio y el amor pasan de la mano mimetizados con quien siempre no correspondia. Y siempre quien después con el tiempo correspondió, pero que ya tambien misteriosamente habia perdido toda magia.
Quizas por eso, porque si correspondió paso a ser en el momento justo fortuitamente no correspondido. Como de trofeo, para saber que si se puede pero ahora ya no resulta difícil, ni siquiera parece interesante.
Aparentemente todo aquello idealizado y el amor que creíamos tener se hundieron juntos en el momento de la correspondencia. Entonces no fue mas que alguien de carne y hueso, con sus defectos (y encima enamorado), parado frente a nosotros rogando no mas que un poco de cariño. Mostrando debilidad; débil y enamorado…tan parecido a nosotros! que ya no nos gusta.
Y ahora habrá que salir a imaginar otro dios entre los mortales, hasta que el mundo y nuestros exagerados esfuerzos después de agotar todas las posibilidades, lo pongan aquí con su cuerpo de mortal
Escribe un comentario